miércoles, 13 de diciembre de 2017

Reseña Cien años de Soledad - Gabriel García Márquez


Ficha técnica

Título
Cien años de soledad
Autor
Gabriel García Márquez
Editorial
Norma
Primera edición
1967
Impresión
Colombia
ISBN
978 - 958 - 04 - 7032 - 8

Argumento


Cien años de soledad, cuarto libro oficial de García Márquez y aquél texto que le mereció el premio Nobel de literatura (y único al día de hoy en Colombia), es la obra cumbre de este autor.

Nos encontramos con la historia generacional (más de cinco) de la familia Buendía. Una familia, que junto a otros pobladores, migran de un lugar desconocido hasta asentarse en un territorio nuevo. Al lugar, en principio una pequeña aldea, la nombran Macondo.

A lo largo de la historia se podrá ver como una pareja, parte de los fundadores, José Arcadio Buendía y su esposa Úrsula Iguarán, junto a sus hijos, José Arcadio, Aureliano y Amaranta, van desenvolviéndose en una serie de acontecimientos que los lleva a no solo a su desarrollo personal y el de sus descendientes, sino como el mismo pueblo, en un sentido de orgánico en relación con el mundo, se ven inmersos en diferentes problemáticas que van desde los visitantes externos, como los gitanos, las interacciones con el país y sus enfrentamientos políticos, como con las relaciones incestuosas que suceden generación en generación.


Personajes

En este punto, querido lector, no voy a hacer una lista o una descripción general de los personajes de esta novela, y hay dos razones para ello: la primera, es el hecho de que posiblemente no haga un aporte significativo respecto a otras amplias exposiciones que podrás encontrar en no solo portales web sino en trabajos especializados; lo segundo, es un trabajo supremamente engorroso y de tal magnitud, pues la cantidad de personajes que intervienen en tan gran obra es excesivo, que se hace innecesario para estas cortas reseñas. El ejercicio quedaría real y plenamente justificado de la mano de un especialista, estudioso y no un aficionado (así me considero) de la literatura y en estos momentos de Márquez.


Apreciación personal y crítica

En esta parte, a diferencia del corto y tal vez carente argumento que escribí al principio de esta reseña, quisiera extenderme en la apreciación de esta obra.

Dar más adulaciones de las existentes por parte de muchos (miles seguramente) de personas alrededor del mundo que han tenido la oportunidad de leer Cien años de soledad, no solamente no me parece innecesario, sino que siempre (al menos por mi parte) lo entenderé como un derecho que se ha ganado esta magna obra.

Y es que cien años de soledad tiene los elementos necesarios para ser una gran novela, pero mejor voy por partes.

En primer lugar, los personajes alcanzan a tener un desarrollo claro. Esto se ve desde el mismo momento en que el coronel Aureliano Buendía, frente al pelotón de fusilamiento, comienza a rememorar la experiencia del hielo y empieza la historia del mismo Macondo.

Así, desde José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán, pasando por Melquíades o Pietro Crespi, también Mauricio Babilonia o Nigormanta, o la generación de los diecisiete (17) aurelianos, hijos de coronel Aureliano Buendía; o como olvidar esas últimas generaciones de Renata Remedios o Aureliano Babilonia, todos son personajes entrañables y que destacan por sus particulares historias; desde su mismo nacimiento, pasando por sus adolescencias, adultez, vejez y muertes.

Los personajes, a mi parecer, es lo primero que hay que destacar, puesto que a pesar de que abundan, y muy a diferencia de la que considero su fallida novela la mala hora, acá tenemos un delineamiento claro de cada uno, desde sus personalidades hasta costumbres. Y es tal el desenvolvimiento de estos personajes, que el lector considerará imposible pensar acciones fuera de la construcción que ha hecho Márquez. Como ejemplo podemos tomar a Melquiades, el gitano, del cual nos parecería imposible que mintiera acerca de sus propias creencias. No es posible asimilar la duda acerca de sus saberes y pensar concretamente que en verdad fuera un charlatán y careciera de un saber ancestral. Otro sería pensar a Amaranta Úrsula fuera de su vitalidad continúa (hasta el último momento de su vida) dando lo mejor de sí  y totalmente entregada, tanto en cuerpo como en alma, (quién leyera el texto entenderá) a cualquier proyecto.

En segundo lugar tenemos la descripción territorial. La facilidad con que se entienden las zonas en que se desarrollan los eventos, desde  la casa de los Buendía, el mismo Macondo, como zonas aledañas, permite tener ese ambiente no solo descriptivo sino invocador.

Solamente, y para dejar tentado un poco al lector, hay que tener en cuenta las habitaciones y el uso que se le dan. Los objetos que son significativos para algunos personajes y cómo intervienen estos en algún momento de la historia. Es decir, al menos yo, encuentro una clara congruencia entre personajes, acciones y el ambiente en el que se encuentran.



En tercer lugar llegan los conflictos. Si bien mucho puede decirse a nivel narrativo de la maldición del hijo que posiblemente nazca con un apéndice de animal (un tipo de spoiler que se da en casi toda página web) a causa del incesto, la mítica de la narrativa se une a la realidad de los personajes dándole un acento y profundidad que se mezcla armoniosamente y hace que el realismo mágico de Márquez, al menos en esta obra, no deje espacios a la duda cómo los problemas afectan a sus personajes.

Por ello el lector se verá atrapado por los muertos y desaparecidos de la empresa bananera o por los muchos que cayeron bajo los ideales de conservadores o liberales. También sentirá la presión de la fatalidad que puede conllevar el incesto, pero la increíble necesidad de estar con el ser amado así sea prohibido a causa de la mítica generacional.

En cuarto y último lugar, y para no extenderme tanto, tiene que ver con lo orgánico que se siente el texto mismo. Como lo hablo en mi video-reseña, el texto a pesar de que comprende veinte capítulos (20), puede ser dividido, y se hace normalmente, en cuatro partes.

La primera y la última son un par de narraciones claras acerca del origen y final de todo un ciclo de existencia. Parece una referencia a la narrativa tradicional de diferentes culturas de la humanidad, en donde hay un origen del mundo y un final. En estas dos partes se hace más clara el estilo narrativo que desarrolla Márquez: el realismo mágico.

En la segunda y tercera se hace referencia a la historia colombiana. Desde la pelea entre liberales y conservadores, que a nivel histórico colombiano se le dio el nombre de La violencia y de la cual aun Colombia no se ha liberado completamente, hasta la Masacre de las bananeras, nos permite tener una perspectiva de un par de acontecimientos históricos que, no dudo en afirmar, marcaron el carácter de todo un país, y de las cuales aun se viven sus secuelas; desde la indiferencia de los asesinatos hasta el fanatismo ideológico.

Estas cuatro partes en su conjunto, divididas en 20 capítulos, no se sienten como transiciones torpes o forzadas, tampoco como saltos temporales incomprensibles. A mi parecer denotan un desarrollo fluido de acontecimientos, sin tropiezos o caídas.

Es así lector mío, si has llegado hasta este punto, debo afirmar que cien años de soledad es una de las novelas imperdibles a nivel literario e histórico. No solo porque desentrañe partes de las heridas de todo un país (heridas que no han de olvidarse cómo se produjeron) o retrate los ideales de una sociedad y que puede extrapolarse a muchas otras; sino porque es una obra que representa el desarrollo histórico de un estilo narrativo, porque hace parte de ese llamado ¡BUM! De la literatura y también aportó a colocar a Latinoamérica en el ámbito de lo mundial, porque a través de ella se ha creído en la existencia de un Macondo, de unos peces dorados, de un general Aureliano Buendía, etc. Porque sin duda alguna, es una obra que puedes disfrutar de principio a fin.

Su servidor R31K3


domingo, 10 de diciembre de 2017

Reseña La mala hora - Gabriel García Márquez

Ficha técnica

Título
La mala hora
Autor
Gabriel García Márquez
Editorial
Norma
Primera Edición
1975
Impresión
Santafé de Bogotá
ISBN
958 – 04 – 3181 - 7

Argumento

La mala hora, tercera novela del Nobel de literatura colombiano, nos transporta a un pueblo del cual
nunca sabemos el nombre y que vive en paz. Sin embargo, esta paz no es la ideal de cualquier historia utópica, ni mucho menos una paz mínimamente tranquila; es amarga y en constante tensión.

Después de una guerra interna de partidos, donde no solamente se luchó a nivel político, este pueblo es gobernado por un militar hecho alcalde. Así, y ejerciendo su poder, el alcalde tiene el constante ideal de transformar este lugar en un “pueblo decente”. De transformarlo en un lugar ejemplar.

El problema principal del pueblo, lo que impide, según el alcalde, que sea un lugar decente, son los subversivos con sus mensajes y que se traduce materialmente es los pasquines. Es así, que los papelitos que aparecen en las diferentes casas de los aludidos exacerban los motivos y acrecientan los problemas de los pobladores. Nos encontramos entonces en un pueblo que no solo se ve afectado por una guerra silenciosa, en donde la fragilidad de la paz es lo que más se teme romper, sino también en donde las posiciones políticas de diferentes personas conllevan a revivir viejos rencores y despertar constantes riesgos.

Apreciación personal y crítica

Si has leído, o al menos ojeado, alguna de mis anteriores reseñas escritas, te darás cuenta que en esta ocasión he omitido la parte en que hago una descripción somera de los personajes. En esta ocasión esto corresponde al hecho de que esta novela goza de una cantidad excesiva de personajes y con poca o nada profundidad y esta es la debilidad principal que he encontrado en el este texto.

El argumento principal que se traduce en los pasquines, se ve oscurecido por la cantidad de personajes que tiene poca o nada de relevancia en la historia. Este hecho hace que poco a poco se te genere un mal sabor de boca a causa de un insatisfactorio desarrollo.

Teniendo en cuenta los pasquines, esas diatribas que aparecen en el lugar y momento menos esperando, se traducen en que el tema principal de La mala hora es La política. Al igual que ocurre en El coronel no tiene quien le escriba, el país está en un estado de sitio y el pueblo de la historia se ve afectado directamente por esto. Así, los afamados papelitos son vistos como una amenaza constante a aquellos que detentan el poder en ese momento, optando en el pequeño pueblo por el hecho de que la política misma es un tema prohibido que solo causará problemas, pero al que se recurre constantemente de forma inevitable. Esto último es entendible, pues el pueblo se ve sometido a las normas y decisiones del Estado en que se encuentra.

Esta novela, a mi parecer, es más un ensayo de los elementos que conformarán la siguiente gran obra de García Márquez, cien años de soledad, que una novela acabada. Hay diferentes elementos que aparecen ya en su coronel: el circo que llega al pueblo, el cura de la iglesia que aboga una moral cristiana, los mensajes de la oposición que debe darse en la clandestinidad, la corrupción de los que ejercen el poder… En Fin. Hay, en esta obra, un afán por retomar todo esto y profundizarlo, pero con el terrible resultado de que queda totalmente inconclusa.

Es claro que no toda novela debe tener un final feliz o triste; mucho menos uno cerrado o abierto, pues en cuanto a escritura, parece ser que no hay fórmulas secretas o mágicas sobre el desarrollo excepcional de una novela. Pero si deja una cierta desazón este texto en comparación a sus anteriores obras.

Si he de ser sincero, solo la recomiendo a la persona que desea saber más sobre el autor y el desarrollo de su narrativa. Es decir, más por un saber especializado o incluso exploratorio, que por el deseo de acercarse por primera vez al escritor a través de obras menores. Es por ello, que con sinceridad, esta obra es de corte regular y le faltó demasiado para ser un buen libro. Esto no es algo malo en sí mismo, pues todo autor tiene sus altos y sus bajos a lo largo de su vida.


Su servidos R31k3