lunes, 15 de enero de 2024

Reseña: El fugitivo de Stephen King

Ficha técnica

Título

El fugitivo

Autor

Stephen King

Tipo

Novela

Editorial

Círculo de lectores

Primera edición

1986

Impresión

Colombia

Páginas

232


La obra

Para ningún lector asiduo es un secreto el ritmo de trabajo de Stephen King, incluso a sus actuales 76 años. Cada año hay un libro nuevo y mal para bien vende bastante. Y más allá de esto, existió un tiempo en que llegó a publicar hasta tres obras por año. Dentro de esa super producción se recomendó que publicara bajo otro nombre; seudónimo que llaman. Ya saben, el problema del monopolio. Así, con el nombre de Richard Bachman, King publica unas obras. Entre ellas el presente libro.

Esta aclaración se me hace necesaria a causa de la obra, pues, de entrada, se entenderá que es de las primeras novelas de ciencia ficción de King. Y desde aquí ya se entenderá la idea final de mi apreciación final.

El fugitivo es una novela corta (al menos para los estándares del autor), que tiene como por argumento un Reality Show. Tal espectáculo tiene por nombre el titulo de la obra y se lleva a cabo en un mundo distópico donde dicho show es la manera más fácil para varios objetivos. En primer lugar, mantener entretenidos a los espectadores; segundo, una continuación de ideologías sociales en la dicotomía bueno-malo; tercero, acabar con los ciudadanos pobres, pues, normalmente los participantes de este juego son personas de bajos recursos que aceptan el reto de sobrevivir a cambio de un gran premio económico.

Lo de sobrevivir no es exageración; los participantes (pues pueden existir más de uno al tiempo), de ser atrapados son ejecutados. A sabiendas de esto, pues igual es algo totalmente público, está nuestro protagonista Richards. Un hombre, cabeza de familia, que decide ir al reality tanto por su esposa, comopor su hija, Cathy, que está enferma y no hay dinero para los medicamentos o para una especie de careta, tapabocas, barbijo, o como quieran llamarlo, que la protegerá del medioambiente contaminado, pues la pequeña está enferma de los pulmones.

La novela es un "corre que te atrapo"; de esas que te empujan a mantener una tensión constante y más cuando el personaje principal está en casi total desventaja. Así, en su camino, descubrirá una verdad mas tenebrosa sobre la enfermedad que padece si hija, al tiempo que debe mantenerse en alerta constante para no ser alcanzado.

Opinión y crítica

Escribir sobre este libro es una especie de dolor de cabeza. Con estas últimas palabras ya hay una idea de para donde va esta sección y no es para menos. El libro es corto, ¿pero tiene esto algo de malo? Sí, si no eres versado en el género y más si es ciencia ficción. ¿Por qué? Pues porque estos mundos, si bien pueden partir o tener como referencia el nuestro, necesitan una solidez en muchos aspectos. Lo mismo que pasa con la literatura fantástica.

El punto es que en este libro King toma, por su puesto, como referencia los Estados Unidos y trata de hacer una crítica a esos programas que hacen dinero con la vida de otros. En este caso, personas necesitadas. A eso añade el problema de las farmacéuticas y la creación de medicamentos o herramientas de cura de enfermedades a altos precios de mala calidad. Ya saben, para mantener a las personas enfermas y en constante consumo de sus productos. Pero estas críticas no solo se sienten superficiales, sino que la segunda, la de las farmacéuticas, no va a ningún lado.

Richards entra al programa y cada día que logre evadirlos, aumentará la ganancia de dinero. Pero mientras huye, debe grabarse a sí mismo y enviar los videos por correo a la televisora, así ellos tienen material para sus emisiones diarias, además de localizarlo. Doble ganancia. A esto se suma no solo una fuerza entrenada para atraparlo, sino también el odio generado en los ciudadanos que no dudarán en denunciarlo si lo llegan a ver, pues a través del programa es considerado una amenaza. De hecho, por ciertas circunstancias, es un terrible asesino de policías y secuestrador. Y nada que decir de las decisiones finales que lo transforman en un asesino en pleno.

Ahora, el reality no tiene nada de realidad a una sociedad tan grande como lo es el país americano, si nombrar a autoridades o disidentes. No se sabe cómo tal programa televisión logró la domesticación social. ¿De dónde surgió? ¿Cómo llegó a domina de tal manera una nación? ¿Quién o quienes están realmente detrás de todo esto? Porque el libro es tan insustancial, que pareciera que un solo hombre domina todo.

¿Qué decir? Fácil. El libro es una pérdida de tiempo. A menos que seas un lector principiante y carezcas de crítica, puede que te guste, pero en cuanto a valor narrativo, es una gran equivocación. Para ilustrar, como dije, se nos muestra a una gran cabeza, un hombre en particular que entrará en contacto constante con el protagonista varias veces, el cual maneja todo desde la cima de una gran torre (¡Simbolismo!), pero cuyo final es totalmente deducible (ya saben que en esta parte hay spoilers) desde que le protagonista secuestra un avión. 

Sumemos a la ecuación que se muestra un subordinado, malvado y de alto cargo, que será el gran reto a superar por Richards. ¿Desarrollo? Resulta ser lamentable. De un solo brochazo tal hombre se reduce a nada. Y es que si me pongo punto por punto, realmente es algo desagradable, pues hace aguas por todo lado.

No dudo que existan amantes de King que vanaglorien lo que sea (ya es un problema la calidad entre 2023 y 2024 la extensa novela Holly), pero hay que tener los ojos más allá del fanatismo y la leyenda y, aceptar, que no todo lo que escribe no solamente no es bueno, sino desastroso. De hecho, fue una de mis 5 peores lecturas de 2023.

No queda mucho por decir, pues a corta y mala novela, corta y sintética reseña. Así que no siendo más, no solo no recomiendo esta obra, sino que no te pierdes de nada si nunca la lees en tu vida.

Con sinceridad
Jeisson

lunes, 8 de enero de 2024

Reseña: Crimen y castigo de Fedor Dostoievski

Ficha técnica

Título

Crimen y castigo

Autor

Fedor Dostoievski

Tipo

Novela

Editorial

Ramón Sopena

Primera edición

1976

Impresión

España

Páginas

439


La obra

Año nuevo (de nuestro calendario gregoriano) y con ellos propósitos. Y sí, por que el año cambie no quiere decir que uno lo haga, pero somos seres simbólicos y apuesto por la resignificación de aquello que amamos, y yo amo leer y redactar. Así, que esperemos (espero) retomar con dedicación este blog. Pero, ¿qué decir de Crimen y castigo?

La pregunta es no solo realista, sino que goza de tintes pesimistas. Hablar de esta obra, como todo clásico, es una temeridad si no se va con cuidado, pues un simple lector que se considera novato no podrá, por mucho que quiera, agregar algo a tan discutida obra. Pero la cosa, lector mío, es que no solo a veces puedo ser temerario, sino idiota y hasta atrevido, por ello apostaré por una perspectiva (al vez no muy rica ni experta, pero sí totalmente sincero) sobre este texto.

Nos encontramos en San Petersburgo, alrededor de 1860, donde aun no existe La Revolución Rusa y, por tanto, gobierna el Imperio Ruso. Pero hay un ambiente de liberalismo que impregna los espacios sociales y quién más para darnos una idea de esta situación sino el protagonista: Rodión Románovich Raskólnikov.

Este es un joven ex universitario que, a causa de la mala situación económica en la que se ha visto envuelto, lleva una mala vida. No come ni viste bien, vive en un pequeño y miserable cuarto, además de mantenerse a raya en las relaciones sociales; trata de alejarse constantemente de las personas por más que estas traten de ayudarlo. Y es en esta precariedad, en el mes de julio, que Rodión busca a su casera (mujer que le arrienda la habitación) ya que pronto se verá en la calle a causa de la deuda que tiene con ella, y que parece ser de bastante consideración.

Verse sometido a exigencias, reclamaciones y demás palabras referentes al asunto de su deuda, hacen que Rodión se dirija a la casa de una vieja prestamista, o también "empeñadora"; ya saben, de aquellos personajes de la sociedad que a cambio de una prenda te dan dinero a un "módico" interés. Es por ello que Rodión buscará hacer un trato inicial sobre un viejo reloj de plata, momento en el cual no enteramos que también ha adquirido una deuda con la mujer y está atrasado con el pago. Aun así, esta acepta empeñar el aparato.

Ahora, la intención de Rodión no era solo el aliviar en algo sus dificultades económicas, sino hacer una especie de reconocimiento. Un ejercicio de inteligencia, porque no se llama Crimen y Castigo si no existiera, precisamente, un crimen; este caerá sobre la prestamista de manos de Rodión.

A su exacerbado delito, que se le irá de las manos en más de un sentido, le seguirá una serie de sucesos que implican a un viejo amigo de la universidad, su propia hermana y madre, un juez (principal antagonista de nuestro protagonista y familiar de su viejo amigo), una familia al borde de la locura económica también, entre muchos otros que en menor o mayor grado participan de esta obra

Opinión y Crítica

Me tomo muy enserio el momento de construir una reseña, pues, es un ejercicio bidireccional. Es un producto que ofrezco a algún público y un ejercicio de escritura y pensamiento. Por ello, llegar a elogiar un libro es más que suficiente para que un lector fan quede satisfecho, como una mínima crítica para ser señalado de ignorante y cuanto se ocurra. (Claro, como si muchas personas me leyeran). Es por esto que trataré de ser sintético porque, si hay algo que puede conllevar este libro, extenderse sobre variados puntos del mismo puede ser algo extenuante a demás de aburrir. Ya saben, esa expresión de "mucho texto" cuando andamos rodando por las redes sociales.

Crimen y Castigo ha sido catalogada como una obra de carácter psicológico. Ya desde un principio vemos el pensamiento de Rodia sobre su situación, sus sentimientos y necesidades "reales". Es decir, lo que él cree que realmente necesita frente a los intereses de los demás.

Ya en las primeras líneas encontramos su afán de introversión y la dimensión de sus consecuencias: "A fuerza de aislarse y de encerrarse en sí mismo, acabó por huir, no solamente de su patrona, sino de toda relación con sus semejantes". Ya en primera persona: "Un mes completo hace que me he tomado la costumbre de monologar acurrucado durante días enteros en un rincón, con el espíritu ocupado con mis quimeras. Veamos: ¿por qué me doy esta carrera? ¿Soy capaz de eso? No, de ningún modo; patrañas que entretienen mi imaginación, puras fantasías"

Estas delimitaciones del personajes ya deja ver un ensimismamiento que se desenvuelve en soberbia, osadía, temeridad, miedo y un largo etcétera que responderá a una personalidad que se ven en tensión de, principalmente desde mi perspectiva, la convicción de sus razonamientos sobre sus acciones (que terminan mal) y lo que "debe" hacer en función de "lo correcto", o moralmente aceptable.

Rodión es, por tanto, un ser que ha bebido y convencido de la alta sociedad intelectual, lo cual le otorga la capacidad de pensar desde una altura que no tiene, y el convencionalismo de un hombre que no acaba de madurar ni ser completamente responsable de sus acciones. Esto y muchos golpes de suerte. Volveré pronto sobre esto último.

Desde su propia madre a su hermana, pasando por su único amigo y más tarde por la mujer que el creía, sería la única en comprenderlo, termina despreciando todo. Solo las ínfulas de superioridad que se dan por una u otra razón, son las que lo motivan a sentirse satisfecho con las acciones más viles a los ojos de otros.

La novela te mantiene en tensión. Sientes simpatía por un criminal. cl tiempo que le recriminas su cobardía. Admiras sus razonamientos injustos y autoritarios, a la vez que sientes odio y pena por un pobre ser que, a causa de su falta de preparación para el mundo, merece lo que obtiene pasando por sobre otros. Algo así como un animalito fuera de sí que lastima a otros de manera innecesaria.

La novela es estructuralmente buena. Los personajes están en sus sitios de tal manera que no es posible acusarlos de ser un potencial echado a perder. O los famosos personajes desaprovechados. De hecho, prácticamente todos son un engranaje bien engrasado y posicionado, para que la maquinaria funcione. No así con la historia que, en muchos pasajes, parece que el argumento se alarga gracias a un Deus Ex Machina. O en otras palabras, que son demasiado convenientes; tal vez esto es lo que me desubica.


La suerte con la que corre el personaje es factible pero no creíble. Cientos de cosas, si no es que casi miles, pueden pasar de forma natural en la novela, pero ciertos caminos son tan adecuados que te descolocan como lector. Simplemente no se hacen verosímiles. De hecho, me da rabia, sorpresa y hasta cierta indignación una escena donde el climax está a flor de la palabra, pero todo se soluciona con un golpe de una suerte inimaginable. Y si tienes curiosidad, es la escena en la jefatura de policía donde Porfirio Petróvich, el juez investigador, revelará, a base de una que otra prueba y por poder de la deducción, quién es el asesino al mismo Rodia.

La narrativa de narrador omnisciente, los coloquios y debates internos, los diálogos llenos de razonamientos y argumentación son simplemente espectaculares. De hecho, el título de novela cercana a la psicología no es para menos, pues la complejidad que rodea a Rodión se desarrolla desde la primera página. Y sí, tal vez pueda llegar a ser un texto de exhaustiva lectura a causa de sus largos párrafos o extensas discusiones, al igual que entender del todo las motivaciones de este no se vislumbran desde el principio y, si re centras en esto, se resolverá poco a poco. Pero la satisfacción de saber el por qué hace lo que hace no tiene comparación, para bien o para mal.

Crimen y castigo no es una novela de blanco y negro, de esas que amas u odias, porque son tantos sus matices y complejidades (de muchos personajes) que hay mucho para apreciar, analizar, pensar, reflexionar, etc. De hecho, cuando lo terminé ya hace varios meses no me gustó demasiado, fue solo al volver sobre mis pasos lectores que vi la magnitud de la novela. Esos caminos y laberintos argumentativos que tratan de justificar elementos como la justicia, la moralidad, lo necesario, así como despreciar facetas del protagonista y exaltar otras.

Trato de no adelantar nada de la trama porque, primero, saber sobre los personajes y la misma está a la distancia de un "googlazo" y Wikipedia; segundo, porque los diálogos son tan interesantes y, como dije anteriormente, extensos, que podría desplegar comentarios y no acabaría nunca.

En suma, una novela recomendada solo si tienes tiempo, paciencia, dedicación, y un montón de interés por profundizar en un libro que no vale la pena leerlo superficialmente.

Con renovada energía para mis lectores,
Jeisson

lunes, 14 de agosto de 2023

Reseña: El monstruo pentápodo de Liliana Blum

Ficha técnica

Título

El monstruo pentápodo

Autor

Liliana Blum

Tipo

Novela

Editorial

Editorial Planeta Mexicana

Primera edición

2019

Impresión

Colombia

Páginas

268

 
La obra

De entrada, mi preámbulo de esta novela hace parte de la conclusión. ¿Por qué comenzar con esta aclaración? Porque este libro es de aquellos objetos que, dependiendo del lector (como con todo otro libro, en principio) exige un "ver más allá". Un verdadero abrirse a lo narrado y hallar internamente herramientas que te permitan entender la situación y tener una medida justa entre empatía, comprensión, objetividad, y otros, para conllevar lo que entra a tu vida a partir de su lectura.

Fácil, al grano y sin anestesia, pues así es la vida, El monstruo pentápodo es una historia de pedofilia. Una temática difícil de nombrar (y mucho más de digerir par algunos) cuando es uno de los tantos problemas que azota la sociedad contemporánea, y que ha sido una de las permanentes generales de la historia humana.

Raymundo, el victimario, nos es presentado en toda la extensión de sus tendencia desde la página uno, en el primer capítulo llamado Epifanía: "¿Cuántas veces a lo largo de los años había estado a punto? No podría contarlas. Recordó los días que le siguieron al incidente con aquella niña; habían sido especialmente difíciles".

De pensamientos suicidas, con botella en mano, y antecedente de una pequeña (es lo que se entre ve), busca una razón para continuar o detener sus predisposiciones, sea positiva o negativa, al tiempo que deambula en pensamientos originados en su inestabilidad mental. Por ello, a pocas horas de contemplar el suicidio salta a considerar la posibilidad de matar a quien fuera, pues "¿Qué diferencia haría si lo hubiera hecho? Un muerto más, un muerto menos. No iba a romperse ningún equilibrio ecológico: si algo sobraba en el planeta eran los seres humanos".

Y así, a solo un día de tales delirios, recibió, como un signo divino, la encarnación de sus inclinaciones; cuerpo y símbolo, carne y sentido, una pequeña que lo estremeció hasta el resquicio más ínfimo de su existencia.

"La erección firme fue casi inmediata y su turgencia lo revitalizó. Al abrir los párpados, la encontró todavía más bella. Tanto, que por un segundo olvidó en dónde se encontraba. Era imposible pensar o hacer cualquier otra cosa: su cuerpo y su mente convergían en ella".

Esa señal, toda una epifanía, será para Raymundo la pequeña. ¿Un plan? ¡Por su puesto! Uno que tendrá constantes sube y bajas, además de una imaginación demencial acerca de como funciona la mente de una niña; se suma la suerte y la ayuda de Aimeé, una mujer que debido a su situación hará de cómplice de Raymundo.

Opinión y crítica

A nivel de forma, la novela de Blum está redactada de una manera sencilla. Consta de algunas estrategias combinatorias. En primer lugar tenemos la tercera persona omnisciente como narrador, que funciona en los apartados de Raymundo; en segundo lugar, se cuenta con un diario y cartas por parte de Aimeé que nos van relatando una parte que completa la historia. También tendremos, un poco más allá de la mitad, la experiencia de Susana, la madre de la víctima. A esto se suma que entre apartados encontramos citas de otras obras que hacen eco de la pedofilia, el secuestro, la obsesión, entre otros. Todas estas partes congenian de manera bastante natural al momento de leerlo.

Tuve la fortuna de estar en un meet con el grupo que se realizó la LC en el que participó la autora. Esto me permitió confirmar el estilo fragmentario y esporádico de la autora, además de la coherencia y cohesión que logró a partir de este método (todo pasado, por su puesto, por edición). No es poco frecuente que esto libros cortos tengan fraccionamientos constantes que permiten una mejor lectura; lo interesante de este en particular es que logra atrapar página a página la atención en una construcción fácil de seguir y sentir. ¿Por qué podría existir dificultad?

La cosa es que existen dos líneas temporales. La primera, en el pasado, constituida por la perspectiva de Raymundo y la madre, que abarca todo el plan que él monta sobre el objetivo del secuestro (entre otras ideas retorcidas), y cómo Susana vivió el suceso; la segunda, en el presente, es la perspectiva de Aimeé, donde fue ya atrapado Raymundo y ella está en la cárcel. Es una narración mucho más personal y una actitud confesional y pasional, discurriendo hasta el arrepentimiento.

Esta configuración tan variable da como resultado la satisfacción de enfrentar un libro que se acerca a la no ficción en situaciones incómodas para unos e interesantes para otros. Nada más hay que revisar reseñas online para entender como el tema y la manera en que está escrito lleva a despertar verdadera empatía o repulsión.

En eso radica otro elemento, que además fue manifiesto por la autora. El presente no es, entiéndase con claridad, ninguna apología a la pedofilia; mejor, es el resultado de mostrar escenarios reales a través de la literatura que pueden causar escozor y miedo al mismo escritor. Si se quiere ver de otra forma, tómese como una crónica o en su totalidad como no ficción. Sea como sea, lo importante aquí es esa temática (entre otras, estoy seguro) que sufren de un tabú tan amplio que ni siquiera las letras se ven libres de mostrarla abiertamente.

¿Errores? Bueno, al menos para mi algunos que son nimios en comparación a la obra como totalidad. Por ejemplo, cuando se introduce el personaje de Susana, madre de la víctima, han pasado semanas desde la desaparición de su pequeña, pero se nos da a entender que solo después de tanto tiempo, luchando contra sus demonios, es que se pregunta, entre otras cosas, ¿cómo se habrá sentido su hija al entender que no volvería a casa? Preguntas que irían en el principio de la narrativa desde su experiencia. Contiguo, Raymundo presenta ciertos razonamientos que pueden llegar a ser interesantes acerca de la vida misma, característica esta última que se esfuma desde que inicia sus planes para el secuestro. De allí en adelante es totalmente consistente.


Se me escaparán un montón de cosas positivas, como lo especial que resulta el personaje de Aimeé, que personalmente fue mi favorito, sin hablar de su excelente evolución. Además, las escenas más explícitas, que si bien son necesarias en el desarrollo y estilo de la novela, no son el culmen de tal, pues la profundidad de la problemática es aun más atrapante como relevante. Sin dejar de lado, por su puesto, el componente moral que hizo intervenir ampliamente a los participantes de la LC, como a identificarnos con algunas circunstancia.

¿Conclusión? Momentos desgarradores, personas rotas por el mundo, víctimas y victimarios, una realidad que no deja inocente a nadie y mucho menos sensibilidades intactas ante la crudeza que está en el seno de, incluso, nosotros mismos. En resumen, un libro super recomendable, según yo, sin importar tu edad, gustos o nivel lector, pues de este estilo actualmente hay muy pocos de buena calidad (por ejemplo, las aberraciones amater de ciertas plataformas) que trata con toda la seriedad y responsabilidad debida un tema sensible en muchos sentidos. 

Muchas gracias si llegaste hasta este punto, y mil más si a partir de aquí te he motivado a leer este libro. Un saludo fraterno.

Jeisson - R31K3