viernes, 18 de agosto de 2017

Reseña Daisuke – Natsume Sōseki


Fincha Técnica
Título
Daisuke (Sorekara それから)
Autor
Natsume Sōseki (Natsume Kin'nosuke 夏目 金之助)
Traductor
Yoko Ogihara y Fernando Cordobés
Editorial
Impedimenta
Primera edición en español
2011
Impresión
España
ISBN
978 – 84 – 15130 – 18 - 5

Argumento
Daisuke es un hombre que ha llegado ya a los treinta años y pasa sus días sin trabajar o estudiar
formalmente en una institución. Su manutención hasta entonces es dada por su padre y su hermano, especialmente el primero.

La vida de Daisuke ha sido sosegada y llena de libertad, libertad tal que usa para el cualtivo intelectual y los placeres de tipo estético. También se permite el servicio de un shoshei, un joven que le ayuda y está a su servicio pero que difiere de las responsabilidades caseras. Es más bien un joven que procura cumplir con órdenes y peticiones. Este último fue contratado por Daisuke más como una ayuda al joven que por una necesidad real de un asistente.

A pesar de su vida en apariencia descomplicada, Daisuke sufre las constantes presiones familiares por parte de su padre y su cuñada a causa de que aun no se ha casado. El matrimonio, al parecer, es algo indispensable para realizarse socialmente como hombre; esa, al menos, parece la opinión de todos sus allegados.
A esto se le suma el hecho de que a la ciudad ha llegado un mejor amigo de infancia y su esposa. Al parecer Hiraoka ha fracasado en su intento de independencia y establecimiento de una familia. Su mujer, Michiyo, una mujer menuda y de salud frágil, no solo es incapaz de darle un hijo, sino que al parecer perdió uno y desde allí su salud comenzó a empeorar.

Daisuke comienza a ayudar de la mejor forma que tiene a su alcance a la pareja para que logren la estabilidad que no había logrado hasta el momento. Junto a esto, el acercamiento entre Daisuke y Michiyo se da lentamente mientras ella trata de superar su enfermedad y los problemas económicos, como él de enfrentar las presiones familiares.





Personajes

Daisuke: protagonista de esta novela se caracteriza por una personalidad indolente y práctica. Parece que el sumirse entre libros le ha vuelto frío hacia los problemas de los demás y al mismo tiempo su practicidad y falta de interés aleja a las personas. Trata de buscarle profundidad a la vida y a los pequeños detalles que esta tiene.

Padre de Daisuke: un hombre de grandes negocios, siempre está preocupado por el futuro de su hijo. Es soberbio pero al mismo tiempo ha tenido una paciencia especialmente grande a su hijo y sus pocas ganas de contraer nupcias.

Seigo: es el hermano mayor y como tal el ejemplo a seguir de Daisuke. De carácter fuerte y pragmático, desprecia a su hermano o simplemente le pone poco interés al mismo. Considera que es un holgazán. Su relación es distanciada de Daisuke pero bastante cercana a su padre que respeta ampliamente.

Umeko: es la esposa de Seigo. Una mujer burlona y al mismo tiempo de corazón cándido, busca siempre el beneficio para Daisuke o cualquiera de su familia. Hasta el último momento trata de apoyarlo y aconsejarlo de la mejor forma.

Hiraoka: amigo de la infancia, después de casarse decide viajar para establecerse y buscar un futuro con su esposa. Cuando fracasa en sus intentos de vida familiar y económica, decide volver y pedir ayuda a Daisuke. Es un hombre entregado al trabajo, de carácter práctico y realista.
Michiyo: esposa de Hiraoka y amiga de Daisuke, es una mujer reservada y cautelosa. Durante su relación ha perdido un hijo, lo que al parecer le acarreó graves achaques de salud. Será el intermediario en más de una ocasión entre su esposo y Daisuke.

Apreciación personal y crítica

Daisuke es una novela particular, pues en principio su argumento parece simple, un hombre que ya ha llegado a una edad madura sin una vida social resuelta: no tiene esposa o hijos y tampoco trabaja. Sumado a esto está enamorado de la esposa de su mejor amigo. En primera instancia, y a ojos de un occidental, parece que estos dilemas no son relevantes o faltos de una solución práctica, sin embargo estos ocupan un lugar primordial en el Japón de finales del siglo XIX y principios de XX.

Japón está convulsionado y comienza una nueva era, sin embargo para la tierra del lejano oriente significa dejar atrás toda una tradición. Que un hombre no se haya casado después de graduarse, y aun peor que no trabaje, es sinónimo de vergüenza para la familia. Podría llamarse claramente un no hombre. Por ello la presión social por la tradición y, en particular a un personaje como Daisuke, debe tomarse con cierta sensibilidad. Una comparación podría ser acá en occidente acerca de la difícil aceptación que hoy se tiene por declaraciones abiertamente homosexuales o no seguidores de las creencias religiosas; muy pocos podrían simpatizar y la gran mayoría juzgar de forma negativa.

Daisuke más allá de un personaje de novela que trata de superar obstáculos, es el simbolismo mismo del cambio de época del Japón. Es un hombre que pasa de lo pasado a lo moderno, que no encuentra en lo tradicional un lugar claro, pero que al mismo tiempo los mismos cambios sociales que generan lo rechazan. Es un hombre demasiado prematuro para la modernidad, pero demasiado moderno para las tradiciones que aun gobierna gran parte de la sociedad japonesa. Daisuke, entonces, es, por ponerlo en un sentido algo mítico, un eslabón perdido.

Y es que no es para menos, pues el japonés ideal es el modelo del hermano o el padre de Daisuke. Hombres que están sumidos totalmente en sus trabajos, en el mundo de los negocios y aun mucho más importante, desarrollando algún trabajo para el beneficio de la sociedad. El hombre japonés ideal no es individualista a pesar del carácter de autonomía que se puede creer propio del ser humano. No, la individualidad y el pensamiento fuera del grupo son juzgados negativamente y aun peor, aislados. No hay espacios en última instancia para la comprensión de la diferencia, únicamente para el trabajo en grupo y una cierta pérdida de la individualidad; perdida a la que Daisuke se niega durante casi toda la novela.

Daisuke como novela tiene un gran valor histórico y social, pues aunque no nombra directamente el sentimiento de pérdida de una identidad, si plasma dicho sentimiento a través de sus personajes. Esta visión se ve reforzada con las continuas reflexiones y autognosis a las que se somete Daisuke en busca de respuestas lógicas a los diferentes eventos a los que se ve enfrentado. Dichos pensamientos
recorren temas que van desde la moral, la educación, la muerte, la libertad, etc. También dichos razonamientos implican aquello que más lo satisface, pues muchas veces sus reflexiones que se transforman en acciones, se ven atravesadas por sus claros intereses personales. Se ve a un personaje perdido, en una continua pregunta por el sentido de las cosas, sentido que muchas veces no encuentra.

La novela es un tanto difícil de digerir, sobre todo por la profundidad que trata de darle el autor tanto a las reflexiones como a las conversaciones. También, a mi parecer, la perspectiva occidental limita en mucho la comprensión del sentimiento de la identidad en pérdida, y el sincretismo que se da entre lo oriental y lo occidental, pues una crítica social y económica, como a la naturaleza del hombre, también son líneas que pueden seguirse en tan magna obra.
   
Esta es la primera novela de Soseki que leo, más no la primera de un autor japonés, sin embargo algo en mi ha calado profundamente y no dudo en recomendarla como un texto indispensable para un lector curioso.


 Su servidor, R31k3


viernes, 13 de enero de 2017

Reseña El silencio de los corderos - Thomas Harris

Fincha Técnica
Título
El silencio de los corderos
Autor
Thomas Harris
Editorial
Grupo Editorial Random House Mondadori
Primera edición en español
1999
Impresión
Barcelona
ISBN
84-9759-936-5                 

Argumento

Jciencias del comportamiento, requiere nuevamente la ayuda de un tercero para atrapar a un asesino: Búfalo Bill. En este caso pide directamente la ayuda del doctor Lecter; este se niega a colaborar y calla absolutamente. Entonces Crawford recurre, unos dirán que a una sucia estrategia otros a una brillante idea, a una estudiante como intermediaria para hablar con Lecter: Clarice Starling. Starling, estudiante en la escuela del FBI, sobresale por sus calificaciones en todas las áreas, desde las académicas a las físicas, y esto no pasa por alto ante Crawford. Es así que la estrategia de Crawford parece surtir efecto y poco a poco Lecter comienza a hablar.
ack Crawford, agente de FBI y cabeza de la unidad de

Personajes

Jack Crawford: Agente del FBI y cabeza de la unidad de ciencias del comportamiento, es un hombre calculador de una gran inteligencia. Sin embargo, como todo ser, tiene sus límites y apoyándose en otros logra sus objetivos. En este libro se profundiza en dos aspectos, tanto su participación activa en la captura de Búfalo Bill y la protección de Starling, como en su vida personal.

Clarice Starling: estudiante del FBI, es una mujer fuerte y activa. Tiene, al parecer, grandes dotes de inteligencia como de dedicación. Más allá de un sentido del deber, tiene uno de justicia y de necesidad de resolver o lograr aquello que se propone. De fuerte carácter, a veces flaquea ante los problemas y los obstáculos que se le presentan, tanto en las investigaciones como sus problemas psicológicos, sin embargo, busca nunca mostrar ese lado débil.

Doctor Hannibal Lecter: este es el libro en el que destaca el doctor Lecter. En la misma prisión en que se hallaba en el anterior libro, Lecter sigue siendo aquel célebre prisionero (aunque en menor medida) al que muchos especialistas se remiten para sus trabajos. Al parecer el doctor encuentra algo singular en Starling del mismo carácter que el anterior Will Graham, pues comienza a hablar. Muchas veces verdades, otras tantas falsas, pero se revela como la mente maestra que es.

Búfalo Bill: el nuevo asesino a capturar, Búfalo Bill, es el alias con el que se le conoce. Es un asesino que se fija por mujeres de talla grande y a quienes les hace grandes cortes en el cuerpo extrayendo partes de piel. Sin embargo, las ultima rápidamente.



Apreciación personal y crítica.

Curiosamente bien es sabido que el Silencio de los corderos (traducida también extrañamente como El silencio de los inocentes), es la más exitosa de las novelas de la saga. También logró gran aceptación su adaptación cinematográfica. Sin embargo, para mí, no es la novela cumbre de la saga del caníbal.

Han pasado unos cuantos años después de la última novela y se usa una estrategia similar a la anterior. Crawford se ve limitado en la captura de un nuevo asesino y debe recurrir a un tercero. Ese tercero es directamente Hannibal, quien puede darle pista ¿por qué? Su inteligencia y su forma de entender otras mentes criminales. Sin embargo ante al negativa de este Crawford opta por una estudiante que, afortunadamente, tiene algo que interesará a Lecter. Esta es una de las coincidencias.

Lo bueno de la novela en sí misma es la forma en que logramos conocer ahora a Lecter. Sus más íntimos gustos, sus aberraciones y fetiches; su delicada forma de actuar y de mover sutilmente los hilos, en general, su forma de jugar. También tenemos una gran profundización en la parte humana de Jack Crawford. No solamente será el hombre que  usa estratégicamente a otros para sus fines, sino también el esposo desolado a causa de una esposa desahuciada. El hombre que pone cara a los asuntos laborales y trata de aislarlos totalmente de los personales.

Lo malo y que realmente hace que esta no sea la obra maestra de Harris a pesar de que sea la que tiene
mayor acogida, se ve por la misma parte psicológica que destacaba su anterior libro. Sí, es verdad que tenemos un despliegue de Lecter en este texto y conocemos a profundidad (aunque desearía saber más) acerca de él, también lo antes nombrado sobre Crawford, como una mayor especificación acerca de los procesos de investigación, pero el resto es una bofetada respecto al nuevo asesino y el nuevo personaje: Búfalo Bill y Clarice Starling.

Comencemos por el asesino. Si, es algo nuevo, al parecer, el retrato tan realista (¿?) y sádico, enfermo y raro, que tiene este personaje. No diré mucho pues daría spoiler del mismo y es lo que no quiero. Pero si fue para mí una gran desilusión la poca profundidad. No tenemos una historia tan vívida como la de Dolarhyde de El dragón rojo. Sabemos por que el asesino tiene esa obsesión, cual es la razón para que asesina ¡Vaya! Incluso el porqué de que este hombre sienta que se está transformando (mismo que en el libro anterior); pero, está ausente ese realismo de su infancia, de su adolescencia, el libro adolece, pues, de la importancia real, o mejor, global, de este asesino. Parece más bien una estrategia, una herramienta para enaltecer el personaje de Lecter.

Clarice es otro caso de abandono. Es claro que Starling como personaje aspira a ese nuevo titular al lado de Lecter, pues ella es la única desde hace mucho en que el doctor confía. Ella es, de hecho, la razón del título del libro (al menos en su sentido literal), pero se queda corta. Si bien tenemos a una agente, una estudiante brillante, no hay razón de ser real para que Lecter se sienta tan tentado a hablar. Starling es una herramienta más de Lecter, un medio, una oportunidad para mejorar su estadía, para lograr algo más digno.

En general le doy un calificación de 7. Sí claro, es un buen libro, pero si lees los textos en orden, es decir, primero El dragón rojo, te podrás dar cuenta de las carencias como de las virtudes de este libro. Igualmente, como el texto anterior, es recomendable un diccionario o un dispositivo con internet para buscar las palabras que no conozcas.

Por último pero no menos importante, es una patada al lector, no la mala, sino la pésima edición que he tenido que leer. Traducción cedida por Ultramar Editores, y de la edición en español por Random House Mondadori, las erratas son innumerables. Aquí sólo para que se deleiten:


Página 31: “-Una vez vez un individuo que confeccionaba el censo intentó evaluarme”. Página 33: “Me ha oido?” (Falta el primer singo de interrogación). Página 35: “Starling quería actual de inmediato”. Sí, “actual” en lugar de “actuar”, como ese acento burlón que hacemos de los orientales. En la página 69 hace falta un guión que da pie a la conversación de uno de los personajes. Página 318: “Los muchachos de la delegación de Baltimore has registrado la celda de Lecter en el psiquiátrico…”, cuando debería ir un “han” en lugar de “has”. Bueno, en fin, esta entre otras que no colocaré, trae consigo que la lectura se entorpezca. Espero que estas cosas no se repitan (no tan seguido).

Su servidor, Reike.